lunes, 4 de enero de 2010

RESEÑA "MATRIX"




Si viste Matrix, ya sabés que la historia transcurre en un mundo en el que nada es lo que parece (nunca estás seguro cuándo la realidad es virtual y cuándo es real). En ella, un grupo de humanos liderados por Morfeus (Lawrence Fishburne), secundado por la bella Trinity (Carrie-Ann Moss, bella para los que les gusta la belleza de plástico), tratan de combatir a las máquinas (las compus) que dominan el mundo y tratan de destruirlos. El arma secreta es una especie de Mesías llamado Neo (el hierático Keanu Reeves) que es un raro híbrido de ser humano y programación cibernética (en la escasa —por no decir nula— movilidad de la cara se le nota la parte robótica) y que termina esa primera parte casi convertido en Superman. La síntesis del mal, el malo al que hay que joder (y que jode a los protagonistas) y que representa la maquinaria, es Smith (Hugo Weaving, mucho mejor como el Rey de los Elfos de El Señor de los Anillos). En esta segunda parte, el conflicto se profundiza, las máquinas han decidido activamente destruir el mundo de los humanos (Zion, en una paráfrasis/deformación de Sion, la Tierra Prometida, el país metafórico de la leche y miel al que vuelven los judíos... y aquellos que luchan por su libertad...) Los humanos se aprestan a la batalla. Neo se declara abiertamente Superman (no hace falta que lo diga: es Link, el piloto de la nave y operador experto, el que dice que Neo anda por ahí `doing that Superman thing`). Smith no es exactamente lo que parece (ya no es el simple virus de computadora que todos creíamos que era... o por lo menos es un virus con inteligencia artificial autonómica) y se empiezan a explicar varios `misterios` como quiénes son el padre y la madre de la civilización informática (la Matrix), por qué este Neo es en realidad el sexto (ah... sí, resulta que hubieron cinco más antes que él, pero recién ahora nos lo dicen), y aparecen discusiones políticas entre los humanos que dejan bastante cortas las que se llevan a cabo en El Ataque de los Clones. En fin, si esto te parece una crítica negativa (en todo caso escéptica) lo concreto es que esta historia fue capaz de hacer que dos horas y dieciocho minutos pasaran volando y encima el cartelito `Continuará` nos dejara con la sangre en el ojo.